Carpinteros “cool” hacen arte con el oficio

La naturaleza o la vida cotidiana los inspiran para crear muebles y otros objetos de madera reforestada. Esas piezas ya recorren distintos salones y hogares del mundo. Ellos hacen muebles de autor e impulsan una tendencia que crece en Tucumán.

Sería el lugar ideal para un perfumero: apenas se pone un pie en ese taller la bruma de diferentes aromas llena los pulmones y serena. Se siente el jazmín, las maderas de todas clases, las naranjas recién cortadas y las paltas maduras que están desparramadas en la tierra negra y húmeda. La naturaleza crece sin tapujos en ese espacio de Barrio Sur donde trabaja Alejandra Lamelas, que el año pasado creó la marca de muebles Qiri, 100% tucumana. Cerca suyo, está Efraín Vargas, su colega y carpintero amigo, y viruta, el gato que vive en esa propiedad y cuyo pelaje es idéntico al color de su elemento homónimo. Están relajados, cómodos. Así se trabaja en Tucumán, o por lo menos es el ambiente ideal para hacerlo, según comenta Alejandra, que disfruta de ese micropaisaje mientras toma mate, acaricia la madera, la huele, la aprecia…

“Es terapéutica. Tengo con este material una relación unida… es que tiene una nobleza zarpada, mucha identidad y muy adaptable. Y cada corte tiene una presencia distinta: cuando la pelás descubrís su esencia, las betas, los colores y ahí empieza ese juego de combinar piezas, que coincidan las partes. Es decir, su sola presencia basta, no hace falta intervenirla mucho más. Pero lo mejor llega con el perfume que despide cuando la lijás. Es lo que más disfruto”, confiesa esta enamorada de la madera y creadora de muebles con una innovadora propuesta de armado, que involucra al usuario con el producto, permitiéndole experimentar sensaciones de peso, textura y perfume. Tanto Alejandra como otros tucumanos son parte de una tendencia: sus creaciones ocupan hoy un lugar en los hogares de personas a las que les importa quién está detrás de esos objetos y piezas que tienen un valor agregado. No son muebles decorativos; son muebles de autor y de madera reforestada en Tucumán.

Por el momento no vive sólo de esto, de diseñar luminarias y otras piezas de madera, pero Renzo Strada dice que su objetivo es poder vivir de ello y que para lograrlo sólo tiene que insistir hasta llegar. Todos los días sueña y dibuja en un pequeño oasis que armó en su terraza del microcentro tucumano, mientras escucha música chill house en su computadora. No es muy diferente al taller de Alejandra: está repleta de plantas carnosas, todo tipo de helechos e incipientes árboles. Entre los recuerdos preciados de su niñez, Renzo comparte las primeras experiencias con la madera: jugaba en el taller de su viejo y armaba sus primeros juguetes. Después, en la etapa universitaria (al igual que Alejandra estudió Diseño de Interiores y Equipamiento en la Facultad de Artes de la UNT), conoció en profundidad este material y le dio múltiples formas, experimentó. Con el tiempo surgieron los primeros encargos. “Pasé por clientes muy exigentes, hasta gente más sencilla a la hora de encargarme algún mueble. Esa versatilidad me gusta porque me presenta distintos desafíos. Así a la hora de proyectar mis productos, busco un público que valore el buen trabajo, la originalidad y sobre todo que le guste consumir piezas de autor”, describe Renzo, mientras trabaja una Eva Retro; se trata de una de sus lámparas que ha recorrido parte del país y que próximamente llevará a otras ciudades de Latinoamérica.

- ¿Qué tipo de madera usan y por qué?

– (Renzo) Generalmente utilizo maderas nativas y sobre todo de reforestación como palo blanco, guatambu, cedro y una gran variedad de coníferas. Depende el trabajo o producto que tenga que hacer. Tengo un gran respeto por la naturaleza y sobre todo por el uso conciente de este material. Cada día cuesta más conseguir buena madera, es por esto que la industria de los tableros de fibra crece día a día proponiendo una gama de opciones y colores que hoy en día remplazaron en muchos casos ala madera maciza. Pero no es lo mismo un mueble realizado en madera maciza que un mueble realizado con tableros de fibras, desde su aspecto, texturas, aromas… en fin.

– (Alejandra) En la colección del año pasado usé maderas económicas: pino, álamo y eucalipto. Ahora para Puro Diseño (será parte del grupo de diseñadores que estará en la feria que se realizará en mayo en Buenos Aires) utilicé cedro tucumano. Son maderas reforestadas en la región. Para mi no sólo es importante la intervención del usuario en los muebles, sino que el proceso sea saludable, dentro de todo ecológico: por ello uso madera de árboles reforestados y no de bosques nativos y utilizo pinturas de base acuosa.

-¿Con qué están trabajando ahora?

– (Renzo) Estoy con el diseño y desarrollo de una luminaria, Eva Retro, que fue seleccionada para participar del Salao Design Movelsul Brasil y estará presente en el Design Week Brasil 2015, que se realizará en agosto, en San Pablo. Cuando encuentro la oportunidad de mandar algún producto al exterior, pongo toda mi energía, ya que estamos hablando de salones internaciones y el nivel que se maneja en este tipo de plataformas es muy grande. Es por eso que trabajo para que la pieza llegue impecable y resuelta al 100%.

– (Alejandra) Ahora estoy terminando de construir una mesa plegable para un diseñador gráfico y produciendo una nueva línea de productos de la Colección 3, que es una edición de invierno, con madera de cedro. La paleta de colores es preciosa. Se trata de una edición limitada de pocas piezas que tiene como intención trabajar los muebles con el concepto parecido a la moda (colecciones por temporadas). Veremos qué pasa.

Aprendices de una profesión en alza

Es una profesión que necesita mucha precisión; en la carpintería las partes tienen que encajar como si hubiesen nacido la una para la otra. Ese conocimiento, que en el pasado se aprendía de oficio, desde hace años en Tucumán tiene base académica. Por un lado se encuentra la carrera de Diseño de Interiores y Equipamiento, de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán, que antes de 1995 sólo era Diseño de Interiores. Por otra parte, la Universidad de San Pablo-Tucumán se dicta la carrera de Diseño Industrial, que se orienta específicamente a las áreas de diseño y producción de objetos.

“Tratamos de posicionar la carrera como una ayuda para potenciar la industria local. Uno los proyectos del año pasado fue una colaboración con una empresa tucumana de muebles de madera a medida. Aprovechamos la capacidad creativa de los estudiantes y la capacidad productiva de esta empresa. Se hicieron cosas importantes y ahora ellos promocionan nuestros productos a nivel nacional”, comentó Manuel Sáez, que dirige el Centro de Diseño, Estrategia y Creatividad de la Universidad San Pablo T, que tiene a su cargo las carreras de Diseño Industrial y Diseño Textil e Indumentaria. Sáez también es diseñador (su firma se llama “Manuel Sáez & partners”), y desde que se instaló el año pasado en Tucumán sigue trabajando para las grandes firmas internacionales desde su escritorio. Para Manuel hay una tendencia global que los diseñadores o creadores por cuenta propia sin llegara industrializarse a alta escala, adquieren un nivel “industrial” del que pueden vivir, y eso se logró a través de la tecnología. Un ejemplo de ello -comentó el diseñador- es el sitio etsy.com, que permite a artistas y artesanos vender sus productos a cualquier rincón del mundo.

El año pasado estudiantes de la carrera de Diseño Industrial de la San Pablo-T participaron del Concurso Masisa 2014, y tres de los fueron finalistas: Ana Toranzos, Nicolás Martín y Pablo Córdoba. En el caso de Pablo, participó con Trica: un mueble /ayudante de cocina, pero su enamoramiento con la madera vino de antes de comenzar la carrera de Diseño. “En mi casa tengo un mini taller, y en mi tiempo libre hago muebles de todo tipo. Empecé a hacerlos por una necesidad, para tener plata extra y por la falta de muebles indicados para algunos rincones de mi casa”, recuerda Pablo, que está cursando quinto año de la carrera en esa casa de altos estudios privada. En poco tiempo empezó a hacer desde repisas para su habitación hasta un sillón y mesas auxiliares de madera curva. “La carrera -confiesa Pablo- me ayudó en la practicidad, en la simplificación de los elementos y en la conformación de los muebles. Antes hacía cosas más robustas, mas cargadas, que no servían mucho. Ahora los espacios se achicaron, por lo que hay que hacer cosas sin tanta presencia. El protagonismo lo debe tener el espacio”.

REF: Diario La Gaceta /